La palabra auditado aparece destacada en una página. Antes de usarla como conclusión, localiza el informe y comprueba qué examinó realmente, en qué versión y con qué límites.
Identifica el objeto de la revisión
Busca contratos, archivos, versión o referencia de código incluidos. Comprueba las exclusiones declaradas. Un componente que no figura en el alcance no queda evaluado simplemente por pertenecer al mismo proyecto.
La guía de seguridad de contratos de Ethereum presenta las auditorías como una revisión adicional y advierte que no detectan necesariamente todos los errores.
Lee el estado de los hallazgos
Distingue un problema señalado de uno corregido y revisado. Si el informe incluye una respuesta del equipo, comprueba si existe una validación posterior o solo una declaración de intención.
No resumas el documento contando únicamente hallazgos críticos. Los supuestos, permisos y limitaciones también pueden afectar la interpretación.
Relaciona informe y despliegue
Pregunta si la versión publicada corresponde a la revisada y si ha cambiado desde entonces. Si no puedes comprobar esa relación, deja la limitación explícita.
Lee junto a la verificación de código. Un informe aporta evidencia concreta sobre una revisión; su valor depende de mantener visible ese alcance, no de convertir su título en una garantía universal.

