Enviar varias consultas juntas puede ahorrar viajes entre una aplicación y un nodo. Sin embargo, reunirlas en un lote no convierte la primera respuesta en la respuesta de la primera pregunta. Conviene mirar la correspondencia antes de interpretar los valores.
El orden visual puede engañar
La especificación JSON-RPC 2.0 permite que las respuestas de un lote aparezcan en cualquier orden. La relación con las solicitudes se establece mediante el campo id. Es una regla del protocolo, no una peculiaridad que debamos deducir de una captura concreta.
Prueba con dos tarjetas
Imagina dos consultas de lectura: una marcada como “altura” y otra como “saldo”. Escribe sus identificadores en tarjetas distintas. Ahora intercambia el orden de las respuestas. Si tu explicación continúa siendo correcta porque buscas el id, estás siguiendo la relación adecuada. Si asignas el primer valor al primer nombre por posición, el ejemplo deja de funcionar.
El ejercicio es deliberadamente pequeño. No requiere conectar una cartera, firmar nada ni consultar datos personales. Sirve para revisar la lógica de una tabla antes de convertirla en código.
Inspecciona cada resultado
Una respuesta puede contener un resultado y otra un error. No resumas el lote como “todo correcto” solo porque recibiste un array. Anota qué solicitud corresponde a cada objeto y conserva el mensaje de error cuando exista.
La explicación sobre el significado del id RPC introduce el campo; aquí la cuestión es cómo usarlo cuando hay varias respuestas. También revisa las condiciones del proveedor: aceptar lotes y fijar sus límites son decisiones de servicio que no se deducen de la forma del JSON.

